Quizás lo que les cuente a continuación les parecerá algo extraño pero así paso:

Hoy fui a la cocina con deseos de tomarme una limonada. Tome el Limón del refrigerador y lo partí a la mitad para así poder exprimirlo. Pero antes, pensé: – “Pobre limón”,- “Wow, Dios tuvo que haber pensado en mi cuando hizo el limón”- Como se forma el jugo agrio dentro del limón?.- Me pregunte. Proseguí a exprimir mientras pensaba lo maravilloso que es Dios.

Cuando de repente tuve este pensamiento:- “Los seres humanos nos parecemos al limón, somos aparentes por fuera (Bien normales), pero estamos llenos de tan amargo jugo, cosas que quizás otros desconocen esta dentro de nosotros, amargos y desabridos. Puro pecado y maldad.

Entonces al momento de entregarnos en las manos de Dios (Creador del limón), El nos toma y nos exprime extrayendo todo de nosotros, todo ese amargo sabor. Pero no queda ahí, nos deposita en su vaso, nos mezcla con azúcar (su dulce palabra), y luego nos completa con el agua de su espíritu, completando en nosotros una rica limonada con rico sabor que refrescara a todo aquel que la tome. Uhmmm…
Por cierto me quedo rica la limonada.

Tomado del Blog de Chekix
chekix.blogspot.com