Reflexión Cristiana - El Fruto del Espíritu Santo

Cuando pienso en el fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5: 22, 23) se me viene a la mente la palabra vida, en el sentido de que el fruto es el resultado de nuestra identidad con Cristo (Juan 20:31) por el poder de vida del espíritu, (Juan 3:6) y la consecuencia de nuestra elección. (1 Pedro 1:2).

Sé que hay personas, entre los católicos y protestantes, sinceras y profundamente religiosas, que procuran no hacer mal a nadie… pero en los cuales el carácter no ha sido transformado y el sufrimiento ajeno los tiene sin cuidado. Son seres apagados, neutros. Parecen más discípulos del Buda que de Cristo, otros son tan "espirituales" que solo piensan en doctrina. Para estos religiosos el dogma más importante que las personas. Cristo vino a salvar lo que se había perdido. (Mateo18:11).

Dios nos llamó a comunicar su amor por los frutos, y la doctrina, aunque es importante, debe estar en armonía con un carácter transformado. El asunto en Juan 15, no es de ortodoxia, ni activismo religioso, ni de buenas intenciones, no, ni siquiera de malos frutos (Obras malas) menos de filantropía o del humanismo masón, marxista o cristiano.

Sin Cristo no habrá frutos genuinos, Cristo no maldijo a la higuera por tener pocos frutos la maldijo por ser estéril, solo tenía hojas; no encontró ni un fruto. (Marcos 11:12) la gente tiene hambre de amor, justicia, etc. ¿que ven en nosotros?, ¿Solo hojas?. Porque el hecho mismo de no tener ni un fruto es la incontrovertible evidencia de que no estamos adheridos a la Vida Eterna, y por lo mismo, solo hojas de emocionalismo religioso llenan nuestro corazón. Si tú sólo tienes un solo fruto ¡bendito seas!. Pero pídele conforme a Juan 15:8 que te llene de frutos.

El fruto no es virtual, debe concretarse en hechos que honren a Dios, tenemos como ejemplo, el maravilloso don y fruto del amor (1Corintios 13:1,13) en sus variadas manifestaciones. Veamos una de ellas: "hermanos míos ¿de que vale decir que tenemos fe y que somos cristianos sino lo demostramos ayudando a los demás? ¿Podrá este tipo de fe salvar a alguien?... la fe no se demuestra con buenas obras; es algo muerto, inútil.". (Santiago 2:14-18) (paráfrasis de la Biblia al Día), ¿para que sirve un muerto? ¡Para enterrarlo! ¿Verdad?. Veamos otros frutos y resultado externo: el gozo; se expresará en alabanza, sonrisa, canto; la paz, en ánimo sereno, tranquilo. Nuestro ser interior estará en calma, al acostarnos dormiremos sin recurrir a pastillas tranquilizantes. (Salmo 4:8).

Tenga presente el hermano lector: el fruto, no es el resultado de ser "buena gente", tampoco de nuestra herencia genética, ni de hacer obras de caridad; es el producto de ser parte de la Vid - como pámpano- y de tener permanencia y comunicación con ella; El fruto del Espíritu (Gálatas 5:22,23) se manifestará espontáneamente, aun sin darnos cuenta, sin cálculos, reglas o definiciones racionalistas, él surge del corazón como el arroyo de la montaña o el aroma de la flor; no necesita ciertas practicas o ejercicios "Religiosos" para manifestarse; si Dios se hubiera tomado todas esas "precauciones" no hubiera enviado a Su Hijo, ni a su Espíritu Santo y todos ¡arderíamos en el infierno¡. Cristo es fruto del amor del Padre para ti y para mi, debemos ser…"como árbol plantado junto a corrientes de aguas. Que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae…" (Salmo 1:3)

El señor no enseño que teníamos que "sudar" para tener frutos; el fruto es el resultado de una continua relación de amor con Él. Tenemos una directriz divina: "…los he puesto para que vayan y produzcan siempre frutos hermosos…" (Juan 15:16.) (La Biblia al Día). "si vivimos por el espíritu, andemos también por el espíritu". (Gálatas 5:25)

Debe quedar claro: la doctrina es el conjunto de enseñanza que recibimos de los escritores inspirados por el Espíritu Santo y por lo mismo es importante definirla, creerla y practicarla; pero la doctrina como el sábado para el pueblo de Israel, no esta por encima -en el orden de prioridad divina- del hombre. "el sábado se hizo para beneficio del hombre, y no el hombre para beneficio del sábado". Marcos 2:27. (La Biblia al Día).

Fuente: http://cristianos-colombia.webnode.es/news/el-fruto-del-espiritu/

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¿Por qué me siento mal?

A los que asumen su responsabilidad.

Hay tres fuentes de la vida que producen malestar y hacen que uno se sienta mal. Éstas son: la pérdida de la salud, los conflictos interpersonales y la escasez de las cosas materiales, es decir cuando falla nuestro cuerpo, cuando pedemos seres queridos y \ o cuando no tenemos los bienes necesarios par la vida.

Si, nos sentimos mal cuando nos visita cualquier enfermedad: dolor de cabeza, fiebre, problemas en el riñón, un cáncer. También cuando, por muerte o abandono, nos quedamos sin las personas que nos rodean y que amamos. Un ser querido se pierde cuando muere o cuando las circunstancias lo alejan, pero la pérdida que más duele de las dos es el abandono: un conflicto… un “¡Chao!” y… una partida, y a lo mejor ni un “adiós” me dijo, simplemente desapareció sin decir nada. Esto duele…

De alguna u otra forma perdemos a los seres que más amamos: muere la madre, un hijo, un hermano o nos deja alguien muy querido, ya nunca más volví a ver aquel amigo. Asimismo, nos sentimos mal cuando nos quedamos sin trabajo y sin dinero: nos falta el techo, no tenemos ropa con qué cubrir nuestra desnudez y defendernos del medio ambiente y de la vista de los demás, nos faltan medicinas y no podemos comprar cosas que queremos y que nos hacen falta… ¡y tantas deudas que tenemos que pagar!

Ahora bien, este sentirse mal producto de estas tres fuentes, necesariamente no mata el amor. Puedo querer a un enfermo y amar aún sin tener salud, con el dolor que me produce la pérdida de un ser querido puedo seguir amando y también sentirme amado sin él. En el hogar materialmente más pobre, puede existir verdadero amor.

De todos estos males o dolores cualquiera se puede recuperar, a no ser que uno tome la decisión de hundirse.

Si te encuentras con alguien sufriendo, así:
_ ¿Qué te pasa? ¿por qué lloras?
_ Se murió mi mamá.
_ ¡Oye vale!, ¡¿cómo fue?!
_ Estaba tranquila y le dio un infarto.
_ ¡Yo no me enteré!, ¿cuándo paso?
_ La enterramos hace tres días.

¡Ayúdalo!, ayuda a esa persona, tiéndele la mano, ¿no ves que está mal? Necesita de tu palabra y de tu consuelo.

Ahora si te encuentras con alguien, así:
_ ¿Qué te pasa? ¿por qué lloras?
_ Se murió mi mamá.
_ ¡Oye vale!, ¡¿cómo fue?!
_ Estaba tranquila y le dio un infarto.
_ ¡Yo no me enteré!, ¿cuándo paso?
_ Hace cinco años…
_ ¡¿…?!

Difícilmente puedes hacer algo por esa persona porque ha tomado la decisión de hundirse por ese sufrimiento. Ninguna persona puede hacer algo para levantarla, solamente ella misma. Lo que te toca hacer es rezar para que ella tome la decisión de salir de ahí, llenarte de fe y convencerte de que cualquier persona es capaz de vencer ese tipo de dificultades cuando acepta la realidad.

Lo máximo que se puede hacer es convencerlo de que tome la mejor decisión, porque cada uno toma sus propias determinaciones, los demás lo que hacen es dar simples sugerencias. La decisión que has tomado es igual a la vida que llevas.

Escrito por: Ricardo Bulmez

Día de las Madres - Poemas

Estaba oscuro...
Solo el rayo de la luz de tus ojos.
Me enseñaste a respirar
y tus entrañas acariciaban mi frágil cuerpo.
Soñaba con colores
y te imaginaba hermosa,
fueron nueve meses en un mundo rosa.

Crecí de a poco con tu calor
me alimentaba con tus caricias
y frases de amor.
El momento llegaba
iba a conocerte,
estaba muy protegida
con miedo de perderte...
Se hizo la luz
una mañana de febrero,
mamá ahí estabas tú
tan maravillosa y tan dulce
como te había imaginado.
Aprendí con el correr del tiempo
y en mis andanzas peligrosas
de cada uno de tus consejos
valorados en cada acto
de mis diecinueve años,
y soñando cada vez
que me encuentro lejos,
con tus palabras
que envuelven mis vivencias
y acobardan los miedos
de mi juventud.

Autora: Luciana Carelli
Argentina

¿Estamos listos para Jesús?

San Lucas 24:1 El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.

24:2 Y hallaron removida la piedra del sepulcro;
24:3 y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
24:4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;
24:5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
24:6 No está aquí, sino que ha resucitado.

Estaba meditando en esta palabra y pensaba en cuántas veces nos presentamos en oración a los piés de Jesús con una actitud de derrota como si tuvieramos a un Dios muerto y no vivo.
Pensaba en esta frase: ¿Por qué buscás entre los muertos al qué vive?

Entonces se me ocurre esta pregunta:
¿Creés realmente qué Jesús resucitó de entre los muertos, qué vive y qué dio su vida por amor a vos?
¿Cuándo vas a orar, cuándo vas a relacionarte con Dios...creés realmente qué te oye, qué le importás, qué existe, qué es real?

A veces pienso si cuando estamos orando, se nos presentaría un ángel y nos haría esta pregunta:
¿Por qué orás con tan poca fe, por qué actuás cómo si tuvieras a un Dios muerto?

Te invito en este momento a extender tus manos hacia el cielo, a rendir tu vida a Dios, a dejar que el Espíritu Santo te llene y te revele a este Jesús maravilloso y hermoso que resucitó, que vive y que cada décima de segundo está anhelando relacionarse con vos.

Vamos...te aliento a creer, te aliento a que no mires atrás, te aliento a que pienses en tu vida...vos valés... a tal punto que tenés un Dios real y verdadero dispuesto a relacionarse con vos...tenés un Dios vivo...
!Cristo no está muerto...gloria a Dios...Él está vivo....salíte de tu situación de angustia y dolor...declará vida en Cristo Jesús, allí justo allí en dónde sentís que no la hay... sólo Cristo puede saciar tu sed!!!

!QUÉ HERMOSO QUÉ ES JESÚS!!

!Qué Dios te bendiga!
Extraido de: simplementesencillayapasionada.blogspot.com

Grande Promesa en Cristo

Dios nos ha hecho preciosa y grandisima promesa. Una promesa es un juramento, un pacto, un voto; es cuando alguien se obliga a hacer o dar algo. El aspirante a un cargo político realiza muchas promesa, pero en la mayoría de los caso no se cumple, no así con nuestro Padre celestial.



Una promesa debe ser fiel y firme, ademas debe ser recordada y cumplidas en el tiempo indicado. Esta son la naturaleza de la verdadera promesa. Muchas promesa de ser humano no reúnen esta cualidades y esta muy lejos en cumplirla. Las promesa de Dios que ha dado al hombre son fieles, firme, recordada y cumplida en el tiempo indicado, como es el caso de la venida de Cristo a este mundo.

Algunas promesa hecha al creyente son la siguientes:

  1. La no condenación para lo que están en Cristo. Romano 8:1
  2. La herencia del reino. Santiago. 2:5
  3. La segunda venida de Cristo. Hechos 1:11
  4. El cielo nuevo y la tierra nueva. 2Pedro. 3:13


Esta son solo algunas de estas promesas. En la primera Dios nos afirma que lo que creen en el no seran condenado. En la segunda el nos dice que somos heredero del reino de Dios. En la tercera el nos promete que Cristo vendrá a buscarnos para que estemos con el para siempre. y en la ultima el nos dará un cielo y una tierra nueva donde reina la paz por los siglo de los siglos.

Las promesa del Señor Jesús son apoyo de nuestra fe, son gozo, fuerza, son sostén en la lucha contra el maligno.

¿A Dónde va mi Vida?

“Cuando la vida es buena en el interior, la vida se pone buena en el exterior.”

Muchas personas viven culpando a otros o al sistema de las cosas que le pasan, otras se lamentan a si mismos de las decisiones que tomaron y piensan que la vida no ha sido bondadosa con ellos. Es triste que muchas personas estén llevando una vida equivocada, que estén luchando por alcanzar sus sueños y metas, y no lo consiguen. Ellos se preguntan ¿A dónde va mi vida?


El famoso jugador de béisbol Yogi Berra dijo en una oportunidad: “Si usted no sabe a dónde va, usted podría terminar en otro lugar.” Te puedo hacer una pregunta que le hago a mis estudiantes ¿Cómo quieres terminar tu vida? ¿Quieres ser recordado como alguien que vivió la vida o alguien que consumió el oxigeno del planeta que no sabe para que vive?

El pensamiento de arriba dice que si tu vida interior es buena, entonces tu vida externa lo mostrará. Y cuando hablamos de la vida interior no solamente nos referimos a lo espiritual, también incluye la mente y las emociones. Mi mente y emociones influyen en mi comportamiento externo.

Te invito a realizar el siguiente ejercicio: Piensa en algo bueno que te haya ocurrido recientemente, y hazte las siguientes preguntas: ¿Cómo fueron mis pensamientos? ¿Qué emociones se dispararon? ¿Cómo fue mi actuación?

Ahora piensa en algo malo, algo que a ti no te gustó y hazte las mismas preguntas. De seguro no te gustó tu actuación. Tu estado de ánimo cambia de acuerdo a la situación o circunstancia que estés viviendo.

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”. Isaías 26:3 (RV1960)
Todo en la vida es un asunto de control. Nuestra naturaleza es querer controlarlo todo y vivir la vida a nuestra manera, si sigues así terminarás mal. Queremos controlar a Dios, controlar a las personas y controlar las situaciones, y lo que sucede es que cuando actuamos así vivimos en un descontrol, la vida se nos escapa de nuestras manos y ocurren las tragedias. ¿Cuál es tu tragedia?

Las tragedias hacen infelices a muchas personas y si tú quieres alcanzar la felicidad debes dejar de arruinar tus pensamientos. Los pensamientos los puede controlar. Tu mente se alimenta de los pensamientos que les das. Tus acciones son resultados de tus pensamientos. ¿Cómo controlar tus pensamientos?

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8 (RV1960)

Se nos invita a pensar en lo que es verdadero, en lo puro, en lo que es bueno. Este pasaje es la norma para filtrar nuestros pensamientos. De aquí depende de que mi vida vaya por buen camino. Yo elijo la clases de pensamientos que quiero tener. Si tengo una buena elección en mis pensamientos voy a mostrar una buena actitud ante la vida. Si tengo una buena actitud voy a poder planificar mejor. Si planifico mejor voy a tener mejor tiempo para vivir y sabré donde quiero llegar. Si tengo mejor tiempo para vivir y se a donde quiero llegar significa que vivo en victoria. Dios siempre cumple su Palabra.

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”. Isaías 26:3 (RV1960)

Tú puedes asumir responsabilidad por tu vida y dejar de culpar a los demás o culparte a ti por las tragedias. Hoy es un buen día para elegir buenos pensamientos y diseñar buenas acciones que te lleven a la vida que Dios diseñó para ti. Tú eres un ganador o ganadora!

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”. Isaías 26:3 (RV1960)

Vida en la Palabra - Reflexiones Cristianas

“¡Dios te ama!” En su estilo cálido y personal, Joyce Meyer nos anima y nos muestra cómo fortalecer la calidad de nuestra vida.

Empieza con una de las verdades más básicas que todo cristiano, joven o adulto, deben aprender y recordar-Dios nos ama- y ha diseñado solo lo mejor para nosotros.


En esta exquisita edición, encontrarás más de 100 devocionales cada uno con una porción de las Escrituras especialmente escogida y con una aplicación práctica.

Nutre tu espíritu y alimenta tu alma, mientras meditas en temas tales como: “Hacer que tus sueños y visiones renazcan; cómo entender tus emociones. El precio de la paz; confianza y determinación y celebrar la vida entre otros”. Si tienes aún sed por más de Dios, sáciala con el devocional «Vida en la Palabra».

La Isla de los Sentimientos más Bellos

Érase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la Alegría, la Tristeza y muchos más, incluyendo el Amor.
Un día, se les fue avisando a los moradores, que la isla se iba a hundir.
Todos los sentimientos se apresuraron a salir de la isla, se metieron en sus barcos y se preparaban a partir, pero el Amor se quedó, porque se quería quedar un rato más con la isla que tanto amaba, antes de que se hundiese.
Cuando por fin, estaba ya casi ahogado, el Amor comenzó a pedir ayuda.

En eso venía la Riqueza y el amor dijo: ¡Riqueza, llévame contigo!
No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti, dijo la riqueza.

El Amor le pidió ayuda a la Vanidad, que también venía pasando: ¡Vanidad, por favor ayúdame!
No te puedo ayudar, Amor, tú estás todo mojado y vas a arruinar mi barco nuevo.

Entonces, el Amor le pidió ayuda a la Tristeza: Tristeza, me dejas ir contigo?
Ay Amor, estoy tan triste que prefiero ir sola.

También pasó la Alegría, pero ella estaba tan alegre que ni oyó al Amor llamar.

Desesperado, el Amor comenzó a llorar, ahí fue cuando una voz le llamó: Ven, Amor, yo te llevo. Era un viejito, y el Amor estaba tan feliz que se le olvidó preguntarle su nombre.

Al llegar a tierra firme, le preguntó a la Sabiduría: Sabiduría, ¿quién es el viejito que me trajo aquí?

La Sabiduría respondió: Es el Tiempo.
¿El Tiempo? Pero, ¿por qué sólo el Tiempo me quiso traer?

La Sabiduría respondió: Porque sólo el Tiempo es capaz de ayudar y entender al Amor.

Sacude la soledad que hay en Ti

Acabarás sola, como una piedra a la que nada puede decirle la corriente de las almas y el palpitar del mundo.
Tu soledad es niebla, es humo. No ves necesidades, no oyes lamento, no te sacude la sed de vivir.



La soledad no es física: es de espíritu, de alma.
A veces, rodeados de seres, sentimos frío, y rodeados de ausentes queridos, sentimos un gran calor.
A veces, el encuentro de dos soledades produce compañía y la presencia de dos que se repelen produce soledad.
A veces estás desabrida, te rinde la nostalgia y vives una desesperada soledad que no sabes curar.

Pero quieres saborear sola tus lágrimas. Que no te recuerden tu deuda de amor con los demás, ni tu deber de caridad para el mundo.

Agrandas tu soledad queriendo olvidarte de ella. Lloras sola en tu almohada, nunca junto a un amigo o haciendo girar el tono de tus recuerdos. Te aprieta el corazón un mundo donde la gente va en tropel de un lado a otro… porque a veces la soledad es mundo, gente, superficialidad, aturdimiento, nada.


Solo la verás huir cuando enciendas tu propia luz, modeles tus propias raíces y aprendas la lección y el prodigio del cotidiano vivir.
La soledad más amarga es la de dos esposos en techos distintos. La soledad más persistente, la del vacío de uno y la ternura de otro, que no saben encontrarse. La soledad más desesperante, la de las manos que se atraen por su tibieza y se separan por su orgullo. Eso de faltar a las manos el apretón, la calidez además de soledad es aridez y sequía.

Cuando te sumes en la soledad, todo es inútil. Como un pincel estático, sin inspiración, sin deseos, sin ganas, sin nada.
Como un paisaje desolador, desnudo, sin flores, sin hojas, sin nudos, sin pájaros, sin nido. ¡Un pincel que torna oscuros todos los colores del universo!

La soledad te está debilitando valores, bases y columnas. Algunas fisuras debes tener, algunos espacios vacíos, algunas rendijas abiertas, algún resquicio por llenar, cuando se te ha infiltrado tanto desperdicio, tanta inercia y tanta soledad.

La soledad no deprime. Lo que deprime es amurallarse en ella. Los achaques y las penas no aplastan. Lo que aplasta es nuestra mente, que los agranda hasta que nos caen encima como un manto tupido e impenetrable de soledad.

Las limitaciones no destruyen. Lo que destruye es no querer lidiar con ellas ¡y rendirse en nombre de la soledad!
Sacude la soledad, porque el mundo necesita tus hombros para cruces más pesadas que las tuyas, necesita tus ojos para lágrimas más tristes y más amargas que las tuyas, necesita tus manos para socorrer necesidades más imperiosas y más apremiantes que las tuyas.

Necesita tus palabras para que alguien reviva; tus brazos, para que alguien se sostenga, y tu ternura, para que alguien se acuerde de que existe el amor.

La soledad es la filosofía de lo negativo, donde la noche no tiene amanecer, la jaula no tiene llave ¡y la tierra no tiene flores!

La soledad es como el sollozo de la sonrisa, el tabique de la esperanza y el congelamiento de la emoción.
¡Como lesiona el alma la soledad! ¡Como nubla la inteligencia, oprime el corazón y endurece la vida!
No arrastres una soledad que te tiene como muerta, mientras en la tierra todo florece, palpita, canta.

Todo es un impulso y un movimiento.
No te escapes tú misma de la felicidad tantas veces, huyendo como una paloma acorralada y con frío, sin otra salida que la depresión.

¡Sacude la soledad! Es un hueco hondo que no te deja ver la luz. No te vacíes de alas, que hay sueños para todas las edades. ¡Sacude la soledad, mujer! Y ama un poco más y un poco mejor.

Autora:Zenaida Bacardi de A.
 
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